Las calles mojadas,
los cigarros a punto de terminarse,
la humedad en los huesos.
Depresión.
Tus manos lentamente.
Tu cuerpo lentamente.
Tu amor de manera visceral.
Tus ganas de lucha, tu ley inquebrantable de los sentidos y necesidades del pan y del abrigo para los hijos de nadie. Los muertos de nadie.
Las calles mojadas ahí fuera mientras tus manos lentamente y tu cuerpo lentamente. Cómo me haces tuyo a cada cigarro que está a punto de terminarse. Y la humedad, y la depresión. Que esto no sea solo un recuerdo de el humo fabuloso de tu cabellera.
Por favor que no sea solo un recuerdo de tu discurso elocuente y de mi desanimada respuesta reaccionaria.
Mientras tus manos y tu cuerpo, pero tan lentamente y sin la música. Aún así. Yo te amé.
¿Dónde dejaste aparcada la revolución tan conflictiva del amor que yo te di?